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HISTORIA

No hay mucho que contar sobre la vida pasada de Acuario. Se crío junto con todos los demás signos zodiacales tratándolos como si fueran hermanos mayores, exceptuando a piscis. Aquella niña era tan tímida que podría decirse que era la "niña mimada de mamá", pero no era nada de eso. Simplemente... era con ella la que más confianza tenía y quería.

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A corta edad empezaron a formarla como una gran camarera, pues aquel signo era el encargado de servirle la bebida a los dioses, entre ellos su propia madre, Eris. Al principio aquella tarea le era demasiado aburrida, pero entones, uno de sus hermanos le dijo que así, podría estar al tanto de todos los cotilleos del Panteón. 

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Pese a que ese pequeño detalle le animó a seguir con su trabajo, al poco tiempo empezó a verlo como una rutina. Ya nada le impresionaba y mucho menos entusiasmaban aquellos temas de "Dioses".

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Hubo entonces una temporada en la que se interesaba más en ver que hacía su madre, la cual sembraba el caos y la destrucción allí dónde ponía el dedo y cortaba un fino hilo. Pero Acuario no se fijaba en eso, se fijaba en la progresión de los mortales. Aquella raza le era interesante y cuando cumplió la edad adecuada, pedía permiso para visitar aquel lugar.

HISTORIA DEL ROL

Aquí voy a contar la historia resumida de Acuario que se ha forjado a partir del rol. (Obviamente se irá actualizando).

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A principios de primavera, si mal no recuerdo conoció a Akira, después de aquel día se hicieron muy amigas y vivieron diversas aventuras las cuales, marcaron de por vida a nuestra "protagonista". Tras aquellos días el signo tuvo que marcharse de la ciudad y volver al panteón a seguir con sus trabajos. Durante ese periodo de tiempo la contraria estuvo bastante distraída de sus oficios, y claro, como en donde vivía no tenían teléfonos no podía contactar de ninguna manera con ella. Se habían enamorado. Finalmente consiguió hacer que Akira se mudara a Grecia. Actualmente están comprometidas y cuidan de un hijo.

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Pero no todo es de color rosa, pues en uno de sus muchos viajes al mundo humano para comprar unos juguetes a su hijo tuvo un accidente y quedó en coma tras que le atropellara un coche. Ya se ha despertado y salido al hospital, pero aún sigue con las visitas al psicólogo y los tratamientos de rehabilitación. Esto quiere decir que estuvo en un estado de depresión. En aquel estado, llegó hasta a pensar que ni siquiera debía seguir estando viva pues sólo servía para dar preocupaciones a sus seres queridos, y por ello, un día estuvo a punto de cometer un error fatal, y pudo resolverlo, atrayendo las consecuencias de: un estado de shock por parte de Akira; la preocupación de su pequeño hijo Leo; la gran regañina de Apollo y lo que más le frustro; aumentar los motivos para que su madre, Eris, se fuera a darse una especie de "descanso" de todo lo que había pasado.

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Luego estaba el ámbito de Apollo. Aquel Dios griego, jamás, le hubiera gritado de aquella forma como la hizo ni mucho menos destrozado la puerta de su habitación, por lo que desde entonces, la rubia pensó en mudarse del panteón. Y ahí fue cuando entró en escena Hera. Por disputas familiares a Apollo lo desterraron del Olimpo y tuvo que abandonar el lugar, y la diosa más poderosa de toda Grecia no iba a permitir dobles bandos. Fue por ello que habló con una confundida y miedosa Acuario, para hacerle entender la situación y "aconsejarle" de que se fuera con ella al Olimpo nuevamente. Y eso hizo.

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Cuando la rubia  decidió ir a contárselo a su hermano, de la forma más clara que pudo pero sin aparentes sentimientos, este enfureció. Tal grave fue aquel enfado, que el mismo Dios que antes era amigo de la infancia, le quemó la mejilla derecha a el signo zodiacal.

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Después de aquello todo se solucionó a medias. La relación de Apollo y Acuario mejoró un poco, pero ahora por parte de la rubia había muchísimo más respeto hacia él.

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Al ir un día, sola, al bar al que solía ir con su prometida Akira, tuvo que vérselas con un niñato de mucho cuidado. Gracias a aquel pequeño enfrentamiento el poder que residía en Layla y estaba escondida en ella despertó por propia voluntad en acto de defensa propia.

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Después de aquellos sucesos la salud mental de la constelación zodiacal hizo de todo menos mejorar. Leo iba creciendo y veía con claridad el desgaste de la misma. Por mucho que preguntara ella siempre evadía sus respuestas. El detonante que le hizo reaccionar a este pequeño semidiós no fue otro que la desaparición de su madre. El dolor interno de Acuario era palpable. Desde luego, no. No lo iba a aguantar más. No se sabe si actuó a causa de empatía o el mismo odio que sentía hacia la que una vez fue su madre. Aquella mujer que los abandonó.

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¿Sabéis qué ocurre cuando la encarnación de un signo es destruida? Los que no lo sabéis, ¿queréis saberlo? Es bastante simple. La memoria de lo vivido no se guarda en ese cuerpo sino en la misma constelación, es por eso por lo que envejecen, por las memorias vividas en sus cuerpos. Aunque claro. No tienen un cuerpo fijo y sus reencarnaciones son aleatorias. Si una vez fue una mujer, a la siguiente "vida" bien podría ser un hombre. Leo sabía esto. Por eso no mató a nadie. Solo destruyó un cuerpo. Con el resto de sus poderes, entró en la memoria de aquella chica una vez su cuerpo fue nuevamente predeterminado y modificó alguno de sus recuerdos, eliminando así todo aquello lo relacionado con aquella traidora y un pequeño dato sobre él. En vez de ser su hijo, pasaría ser su hermano. Al fin de cuentas, no tenían lazos de sangre propiamente dichos así que para él tampoco importaba que ese nuevo cuerpo fuera totalmente distinto al anterior.

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Layla, ya no existía más.

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Ahora volvía a ser Acuario. Una Acuario que no sabía como era el mundo exterior del todo.

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Y si lo preguntáis, no sabía como conoció a Leo, solo sabía que estaba ahí.

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